¿ES LEGAL MANDAR MATAR NIÑOS Y JOVENES A NOMBRE DE UN ESTADO QUE LES NIEGA EL DESARROLLO?
ES LEGAL MANDAR MATAR NIÑOS Y JOVENES A NOMBRE DE UN ESTADO QUE LES NIEGA EL DESARROLLO?
Por Freddy Ortiz Nishihara (*)
“ Es que el país es de todos y no de una minoría que nos roba nuestras tierras, el oro, petróleo y hasta nuestras vidas al mandarnos a los brazos de la muerte a nombre de su desarrollo económico y de la palabra patria, muerta en sus mentes y corazones”
( Juan Pablo, joven nativo anónimo secuestrado que sirve forzadamente en el ejercito peruano)
Mucho se comenta sobre la última emboscada en la que cayeron un grupo de soldados de tropa peruanos, en su mayoría provenientes de la selva (departamento de Ucayali), cuando avanzaban a duras penas en territorio de la Sierra, con características climáticas, suelos diferentes y productos alimenticios que no crecen allá en sus tierras cerca de los ríos amazónicos; seguro que sus jadeantes y secos labios, aunado al viento de las cordilleras, les hacía sentirse con los cuerpos descompuestos. Estos jóvenes y un niño avanzaban con la desnutrición crónica y los problemas digestivos a cuestas cual zombies dominados por la debilidad en la altura de los andes. Sus uniformes bastante deteriorados y sus botas abiertas y desgastadas, demuestran que no fueron los jerarcas alemanes, los únicos que se equivocaron en Stalingrado, sus estómagos vacíos ahondarían mas en ellos los sentimientos de nostalgia, haciendo volar sus mentes mas allá del espacio y el tiempo hacia sus madres, sus familias y amigos en la distancia.
Pero la mayoría de ellos viven como secuestrados por este estado, porque no pueden moverse, ni intentar escapar, alguien les dispararía si intentan fugar por desertar. Además se preguntan como hacerlo si no saben ni siquiera donde están y podrían caer en manos de los temibles “narcoterrucos” ( senderistas que se financian con la droga). Quizás piensen que están siendo doblemente muertos en vida. Porque muchos fueron arrancados de sus tierras a culatazos y golpes, envueltos en sacos y traídos como ganado a estas tierras. “Para liberar esta parte del territorio”, ¿para quienes?, acaso para ellos, la respuesta obvia es no, de seguro se la otorgarán en concesión cuasi gratuita a los empresarios petroleros y mineros, que han provocado la rebelión de sus hermanos nativos allá en sus tierras o por los grupos remanentes del llamado narco – terrorismo, que les acechan y que han dicho que “consideraremos enemigo a todo aquel que esté con las Fuerzas Armadas”
Uno de aquellos niños que cayeron en nombre de la “Democracia”, tenía solo diecisiete años y fue enrolado a los dieciséis, como muchos que anónimamente son olvidados por los organismos de defensa de los Derechos Humanos y la prensa. Si uno visita a sus pueblos hallará miseria, devastación, enfermedad y abandono calamitoso. De tal modo que un poblador declaró al diario La República: “¿Dónde esta el estado?, no esta…solo un alcalde y un juez de Paz que no hacen nada”. Porque tal como en el Congo, la explicación de “defender” estos territorios del llamado VRAE ( valles de los ríos Apurimac y Ene) se halla en la protección de las riquezas existentes en el bosque y los subsuelos y que se llevarán los sagrados inversionistas.
Es que son conceptos falsos los que movilizan a ambos bandos y los soldados provenientes de sectores humildes, solo luchan y lucharon a nombre de este estado que favorece a las minorías y cobra la tasa de impuestos mas alta en América Latina a las mayorías nacionales, porque estas deben ser “el sostén patriótico y democrático de la base del desarrollo, para que las empresas crezcan y el país ( de estos pocos sumados a los inversionistas extranjeros crezca mas) avance al futuro” como en alguna oportunidad lo comentó a la prensa muy suelto de huesos, el presidente Garcia sincerando el esquema en que cabían los jóvenes y niños secuestrados por sus paramilitares, quienes marchan inermes, expuestos sin chalecos antibalas, con los cuerpos débiles, porque según la última misiva del capitán del batallón, se alimentaban pésimamente, porque para ellos “no hay presupuesto”, mientras en esta nación, uno de los últimos bastiones irracionales del neoliberalismo, se exoneró de impuestos a las utilidades a las grandes empresas nacionales e internacionales, desde la época de Fujimori, Toledo y Garcia ( casi 20 años, desde 1990), los impuestos a los productos suntuarios están liberados de todo pago y hasta se ha entregado el “Primer premio a la contaminación” de los peruanos al dueño de DOE RUN. Pese a que casi todos los habitantes de La Oroya y Cerro de Pasco están contaminados con el plomo, cadmio y mercurio en su sangre. ( ¿un Hiroshima o Nagasaki lento en tiempos de Paz?)
Lamentable e inhumanamente los sobrevivientes que queden inválidos recibirán medallas y zapatos nuevos, pero luego como se ha hecho costumbre en este país, los ex soldados y sus familias seguirán reclamando, como todos aquellos que se arriesgaron para “salvar al país (intereses de las minorías privilegiadas) del terrorismo comunista”. Así desfilan hasta ahora aquellos mutilados producto del conflicto con el Ecuador o de la primera etapa de la lucha contrasubversiva. “Sus familias tendrán viviendas dignas y se les pagará una pensión decorosa” fue el slogan prometido por el mafioso Fujimori al momento de sepultarlos, sin embargo ellos y sus seres queridos siguen envueltos en la miseria mas espantosa y el estado probablemente hasta se olvide de cubrirle el costo de la tumba el día que la parca se los lleve.
El secuestro de estos niños como delito tipificado y sancionable en toda norma Internacional y la propia norma peruana, origen de esta parte de la historia ilegal del Perú ocurrió y probablemente al momento de escribir este artículo todavía esté sucediendo actualmente en cualquier plaza pública de una ciudad de la Amazonía peruana, cuando de pronto un grupo de civiles (paramilitares), acompañados de miembros del ejercito se acercaron silenciosa y lentamente cual nueva variedad de cazadores, a los niños, distraídos o jugando al futbol en una tarde anónima, aguzando los sentidos a medida que sus botas pisaban el pasto que crece silvestremente, con sigilo, para evitar la fuga en estampida y con el sentimiento de cumplir con la orden a cualquier costo. Los muchachos no se imaginaron lo que pasaba en ese instante. Algunos cazadores se acercaron blandiendo algunos anzuelos como regalos y promesas de políticos: falsos paraísos en la lejanía, dinero y progreso. Entonces muchos de los muchachos pensando que no perdían mucho, dejando esta miseria, aceptaron a buenas, pero otros se resistieron entonces el uso de golpes bajos, carajos y la aparición de vehículos clandestinos para subir a las reses para el matadero, se inició de una manera súbita. Muchos familiares dicen que actuaron tan rápido que cuando ellos llegaron a la plaza ya no estaban sus seres queridos. Las madres buscaban por los cuarteles y la respuesta siempre fue la misma: No Sra. No hay nadie con ese nombre aquí. Algunos progenitores impulsados por el amor a sus vástagos llegaron gastando el poco dinero que tenían hasta Ayacucho, pero la respuesta siempre fue la misma.
La bestialidad de los gritos y golpes, la comida enlatada malograda, comprada de las peores empresas, debido a que muchos generales se han acostumbrado a robarles a sus tropas la comida, el transporte y otros servicios; también dio sus frutos aquí. Dentro de ellos se dirían: que mueran un poco mas de indios o “charapas” (nativos de la selva), es lo mismo. La Contraloría ha hallado pruebas de responsabilidad plena en el robo de combustible, pero seguro el Poder Judicial se demorará en actuar y finalmente archivará el caso.
Pero esta historia tan patriótica solo quedará escrita en lápidas olvidadas de infantes y adolescentes si el país no toma un verdadero rumbo legal, justo e igualitario para todos sus habitantes y no solo para continuar regalándolo a las minorías nacionales y extranjeras favorecidas por este tan inteligente y disimulado Apartheid, de tal modo que el último número de la revista “Le Monde” en Español, desentraña los misterios de esta “República” último baluarte neoliberal de solo teórica libertad, Democracia y Justicia, para los desposeídos de Costa, Sierra y Selva. Quienes teniendo ingentes recursos naturales en sus tierras lo que impulsaría un verdadero estado descentralista orientado al desarrollo integral, que neutralizaría y acabaría al mismo tiempo con los focos rebeldes de todo el país de tener gobiernos reales y nacionales, se ahogan en la miseria y/o son obligados a ir adelante como “carne de cañón” en nombre de un falso desarrollo, como antes lo hicieron sus antecesores empujados con lanzas y adargas ibéricas para salir al frente de las huestes incaicas y morir en primera línea por la “evangelización de estas tierras para el Rey”, pero como ha venido aconteciendo con los sucesivos gobiernos “independientes”, el rey fue cambiado por la figura del Presidente y se ha levado ilegal y criminalmente a indios y mestizos para obligarlos a luchar a nombre de intereses particulares caudillistas, haciendas, concesiones de los recursos naturales que las minorías dominantes piensan resguardar y negociar a favor de sus allegados o “socios” y mantener el control de los impuestos cobrados desde que el país se “independizó” de España en 1821 hasta el presente.
(*) Magister en Relaciones Internacionales, Abogado y Licenciado en Administración Postgraduado en Paz y Resolución de Conflictos (universidad de Uppsala Suecia), Estudios de Especialización en Mediación (Escuela latinoamericana de la Universidad Complutense de Madrid)
by: fortiznishihara | Visitas Totales: 0 | Palabras: 1754 | Fecha: Sun, 19 Apr 2009 Hora: 2:37 PM | 0 comentarios
