EL ANTISEMITISMO - UN INSULTO A LA VERDAD
Con motivo de cumplirse 65 años de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, se vuelven a oír voces puercas que banalizan el Holocausto.
Los sobrevivientes hablan de los campos del horror. ¿Cómo es que miles de ellos coincidan en sus descripciones?
Los antisemitas nunca se destacaron por ser aliados de la verdad. Necesitan derramar su veneno para ocultar sus lacras.
En la malvada Europa la Iglesia Católica Apostólica y Romana alcanzó su poder, después de firmarse el Concordato de Worms entre el Papa Gregorio VII y el Emperador del Sacro Impero Romano Germánico, Enrique IV. El Sumo Pontífice adquirió el rango de máxima autoridad sobre gobernantes, sacerdotes y fieles.
Desde entonces el Vaticano es un Estado dentro de otro Estado, donde materializan sus negocios y negociados, a espaldas del Buen Señor.
Sería ilustrativo para mucha gente leer La Sotana Roja, del francés a Roger Peyrefitte (n. 1907), para conocer la santa misión que tienen los pontífices en este mundo.
La Iglesia nunca abandonó más su antisemitismo ancestral. Prefirió alimentar el odio a los hebreos, que confrontar con ideas, a esos que definió: deicidas, de usureros y avaros.
El Catolicismo es un Dios de la Muerte, que cotiza en Bolsa y hace negocios en todo el mundo.
Quizá haya un día en el que la Iglesia Católica no se abra de gambas y deje de absolver a todos aquellos que humillan y explotan a los cristianos.
Para aquellos que hacen de los Hebreos los dueños del mundo es bueno hacerles ver que en la lista de los multimillonarios, no figura ningún hijo de Jehová.
En los dos primeros lugares están los estadounidenses Bill Gates (n. 1955), el dueño de Microsoft y el inversionista Warren Buffet ( n. 1930). Mientras que en el tercero está el magnate mexicano Carlos Slim Helú (n. 1940.)
En la República Argentina, los que esquilman a la gente y se llevan sus dinerillos fuera del país son, en su mayoría, empresas española.
En mi ciudad, Mar del Plata, es un gallego, el que se apropió de la misma. Y si queda algún negocio suelto, tiene que ser para él. No admite ninguna interferencia y mucho menos competidores.
Estamos en el Bicentenario del nacimiento de este país. La Revolución de Mayo creó las condiciones necesarias para sacarse de encima el yugo español. Doscientos años después, los hijos de los invasores de otrora han vuelto. Ni siquiera se molestaron en traer espejitos de colores. Se trajeron alforjas llenas de promesas incumplidas, dejando en pelotas al país, después de destruir Aerolíneas Argentinas; de dejarnos sin el oro negro (petróleo) y desguazar los bolsillos de la gente, dando servicios de muy baja calidad y sumamente caros: la telefonía celular y el internet.
Hay que ser justos: los extranjeros saben que para hacer negocios en este país tienen que pagar peaje. Y los reconocen fácilmente por tener olor a podrido.
AMEN.
LA VIDA ES UNA FOTOCOPIA.
Jacobo Saúl Rabín---Mar del Plata, Argentina.
saulrabin@gmail.com
by: saulrabin | Visitas Totales: 0 | Palabras: 635 | Fecha: Wed, 10 Feb 2010 Hora: 6:17 PM | 0 comentarios
